Posted by: oviazcan Sin categoría 0 comments

¿A cuántos de nosotros nos ha pasado algo como esto en el Campa Citlali?

– Levantarte de mañana y disfrutar de un delicioso café anti-frío, servido en jarra y vaso de plástico de colores. 😛
– Buscar un tiempo a solas en las rocas del río, y sentir que algo nos quiere decir la naturaleza que nos rodea, de parte de Dios.
– Ser regañado por recibir o llevar serenata a deshoras de la noche, por despertar a los ponentes y sus familias :-S.
– Disfrutar de una fogata con guitarras, momentos de silencio y testirollos, que siempre parece durar menos de lo que debería.
– Tener que lavarte los dientes en la pileta de atrás de la cabaña administrativa.
– Pasar noches en vela, platicando y conociendo a tus compañeros, sintiendo que es impresionante cómo ven las cosas los demás y que les agrade escuchar tu propia perspectiva.
– Tener que ir a recoger agua del río para echarle microdin y hacer la comida.
– Enamorarte… y desenamorarte, o casarte a raíz de ello!
– No poder evitar comprometerte, querer huir y no poder, sentir que si en ese momento no das el paso, te arrepentirás el resto de tus días de no haber dicho: “aquí estoy, voy a donde quieras”.
¿Algo de esto te parece familiar? ¿Qué otras experiencias has vivido en Campa Citlali?

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