Posted by: oviazcan Sin categoría 4 comments

La compañera soledad…



“La soledad es canija…”
Siempre me lo dijo mi papá.

En el principio creó Dios los cielos y la Tierra (por medio del Big Bang y la evolución y lo que tu quieras creer), pero el caso es que vio Dios que todo era bueno… excepto por UNA cosa: “No es bueno que el hombre esté solo…

La realidad es que estamos diseñados para vivir en compañía. Cásate, arrejúntate o como quieras, pero tenemos una gran tendencia a acercarnos a otra persona buscando estabilidad y permanencia, aunque no todos lo hayamos logrado o lo logremos al final. Pero también es la realidad que las relaciones humanas son complicadas, y establecer lazos de amistad, amor, y cariño se ve amenazado con muchos roces, conflictos y malentendidos. Tanto, que en ocasiones podemos estar rodeados de muchas personas, tener muchos amigos y el apoyo de la familia, y aún así sentirte solo. Esta soledad, proviene de una fuente mucho más profunda que sólo el estar o no acompañado; proviene, me atrevo a afirmar, de la manera con que vemos el mundo.

Lo que quiero decir es que cada uno de nosotros tenemos una particular cosmovisión. Esta palabra, aunque suene rimbombante, es símplemente la manera con que interpretamos nuestro mundo, lo que vemos, lo que hacemos, lo que decimos. La cosmovisión responde inconscientemente con la respuesta de las preguntas que dicen: ¿qué significa para mí esto que estoy experimentando? ¿Cómo se relaciona con mi historia personal? ¿Qué debo hacer al respecto?

Cosmos: universo. visión: visión (duh!). La manera con que vemos el universo. Para mi, la pena de muerte debiera ser implementada, para otro no. Para mi, lo que importa es el momento y no el futuro, para otros es al revés. Para mi, el papel de Hugo Chávez es pésimo, para otros es lo máximo, para otros, ni les va, ni les viene.

La cosa aquí es que todos tenemos una cosmovisión diferente. Puede haber similitudes, por cultura, por educación, por imitación. Pero aunque esté 100% de acuerdo con otro con respecto a la pena de muerte, puede que no lo esté con respecto al aborto, o a legalizar las drogas. Puede que tenga la misma religión que otros, pero aún así diferir en conceptos espirituales. Es algo tan personal, como nuestras huellas digitales, nadie más verá las cosas exactamente igual a como las veo yo. La cosmovisión de cada quién es algo dinámico que vamos formando, pero que finalmente define cómo reaccionamos ante lo que nos rodea y lo que hacemos de nuestras vidas. Si para mí es más importante la familia que el trabajo, entonces dejaré mi trabajo cuando interfiere en mis relaciones familiares. Pero si no, pues no. La manera con que valoramos las cosas de la vida de manera distinta, hace que reaccionemos diferente ante los desafíos y oportunidades que se nos presentan al vivir.

Si esto es la cosmovisión, entonces, la soledad me suena a la incapacidad de identificarme con las cosmovisiones de la gente que me rodea. Es decir, puedo ser un artista super famoso, que todos quieran y que tenga millones de fans en el facebook, pero si el artista percibe que sus fans no entienden su obra maestra, por más que éstos le aclamen, el artista se sentirá solo. Si un empresario tiene una idea sobre un nuevo negocio, y tiene todo un consejo directivo que no entiende las razones y el porqué de esa idea loca, por más que le paguen bien, y tenga amigos en ese consejo, éste hombre se sentirá solo.

Finalmente, creo que si yo veo la vida de cierta manera, tengo ciertos ideales, metas, planes de vida y valores, y no hay a mi alrededor, personas que compartan algunos de estos aspectos clave de nuestra cosmovisión, nos sentiremos realmente solos. Por eso creo que en última instancia, las decisiones importantes de la vida, aquéllas por las que seremos recordados, las tomaremos en el más solitario de los lugares: aquél lugar donde sólo cabemos Dios y yo. Y creo que madurar implica entender esto.

No importa con quién te cases, quién sea tu novia, amante o compañía, no importa con cuánta familia vivas, o a qué grupo o red social pertenezcas, finalmente son nuestras decisiones, las que se toman en soledad, las que definirán nuestro destino y el logro de nuestros ideales. Nunca le darás gusto a todos, nunca verá alguien las cosas exáctamente igual a como tu las ves, así que, aunque te equivoques, aunque la riegues y hagas cosas que te impidan lograr tus objetivos, asegúrate de siempre, siempre, ser congruente con la manera en que tú valoras las cosas de la vida. Escucha a los demás, date tiempo de reflexionar en los puntos de vista de otros y en lo que te sugieren, intenta ser objetivo y no dejarte llevar sólo por emociones, pues esto es madurez, pero nunca tomes una decisión sin saber porqué, sólo por agradar a otro o sólo por ser aceptado, porque tú serás el único que viva las consecuencias de ello.

Para concluir quiero comentar que no por esto pienso que la soledad sea algo permanente y deprimentemente irremediable. La realidad es que en más de alguna ocasión, te darás cuenta que hay alguno o algunos con quienes compartirás tu forma de ver las cosas en mayor medida de la que inicialmente pensabas. Y si hay diferencias, ellos aceptarán escuchar tu punto de vista y proponer el propio, pero te aceptarán siendo quien eres, sin importar las diferencias. Entre todos buscarán tener una cosmovisión mejor, y crecer juntos para ser mejores personas. Cuando descubras éste grupo de personas, no lo sueltes: realmente sabrás lo que significa “estar en comunidad”, finalmente las decisiones difíciles que se toman en soledad abrirán paso a algo mucho más grande que uno mismo: la trascendencia. En este lugar, es donde el ser quien eres ayuda a otros a ser quien son, y en este caminar imperfecto, en este intento de hacer lo mejor que podamos hacer las cosas, eso se convertirá en un oasis en medio del desierto, para animarte en el camino, y para darle sentido a tus metas y propósitos en el que nos definimos en plural, en vez de en singular. En el que dejamos de vernos sólo a nosotros mismos y nuestras soledades, para mitigar la soledad del de junto, dándonos un tiempo para entender finalmente lo que significa el verdadero amor: estar ahí, sin importar qué: Estar ahí… sin importar qué.

Estar ahí.

4 comments

  • Anónimo 22 May, 2009 at 8:56 pm

    Hola Omar,
    comprendì muy bien todo aquel que escribiste, creo que estamos despierto…asì me gusta dicir…la soledad es un pasaje para mirarse adentro, tener tiempo para te mismo y descubrir aquel que tu quiere, el tu camino…sin aquel pasaje no se llega a uno estadio de consciencia diferente y sin este estadio no se puede comprender tampoco en lo profundo la tu hermosa palabras…

    Que bueno saber que no soy un loco solo, la locura es mirar todo en manera diferente, afuera de lo eschema, y siempre fuè asì para toda la personas que hecero algo de grande para el mundo…el cambio es posible, es solo buscar una manera comprensible para los demas…la comunicacion falta de spiritualidad, de verdad, de pureza, para esto escribo sin filtro mi pensamiento, para hacer llegar la pureza de los inconscius…me encanta y me siento libre…

    Gracias…
    Filippo

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  • Berenice Pimentel 15 November, 2009 at 8:46 pm

    9 jul 09, 17:03
    Hola Omar, wow me sorprendió leer todo lo que escribes, por qué no me habías contado esto jejejej esta muy padre!!!!! wow

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  • Anónimo 21 September, 2012 at 9:07 am

    jajaja y por eso aun vives con tu madre? Simmur Skinner

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  • Anónimo 21 September, 2012 at 9:07 am

    Semur!!!!!!

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